Si convives con un gato que tiene acceso al exterior, es posible que alguna vez te hayas encontrado una sorpresa poco agradable en el salón. Un ratón, un pájaro o cualquier otra presa aparece de repente en medio de la casa mientras tu gato te mira con una mezcla de orgullo y absoluta normalidad.
Y si tu gato vive exclusivamente dentro de casa, quizá la versión doméstica de esta escena sea encontrarte un juguete abandonado a tus pies o incluso sobre la cama.
Aunque para nosotros pueda resultar extraño, este comportamiento tiene mucho sentido desde el punto de vista felino. Detrás de estas «ofrendas» se esconden instintos muy antiguos, formas de comunicación y una relación contigo mucho más compleja de lo que parece a simple vista.
Su instinto cazador sigue muy presente
Por muy cómodo que viva un gato doméstico, con comida disponible todos los días y una cama calentita donde dormir, sigue siendo un cazador.
La caza forma parte de su naturaleza y muchos de sus comportamientos cotidianos están relacionados con ella. Acechar una pelota, perseguir una pluma o esconderse detrás de una puerta para atacar tus tobillos son versiones modernas de ese mismo instinto.
Cuando un gato lleva una presa o un juguete hasta donde estás tú, en cierto modo está reproduciendo una conducta que lleva miles de años formando parte de su comportamiento natural.
No lo hace porque tenga hambre necesariamente. Tampoco porque le falte comida. Simplemente está actuando como el depredador que sigue siendo.
Buscan un lugar seguro
En estado salvaje, los felinos suelen transportar sus capturas a lugares donde puedan comerlas sin riesgos o donde se sientan protegidos.
Por eso, cuando un gato trae una presa dentro de casa, puede estar considerando ese espacio como un lugar seguro donde gestionar su captura.
Lo mismo ocurre con algunos juguetes. Muchos gatos tienen la costumbre de llevarlos a determinadas zonas de la vivienda, especialmente a aquellas donde pasan más tiempo o donde se sienten especialmente tranquilos.
Desde su punto de vista, están trasladando algo valioso a un lugar de confianza.
Y si ese lugar coincide contigo o con los espacios donde sueles estar, eso dice bastante sobre cómo percibe vuestro entorno compartido.
Una forma de compartir contigo
Aunque nunca podremos saber exactamente qué piensa un gato, muchos especialistas interpretan este comportamiento como una manera de compartir parte de su experiencia con los miembros de su grupo social.
Cuando un gato lleva una presa o un juguete hasta donde estás tú, no suele hacerlo al azar. En muchas ocasiones busca activamente tu presencia antes de dejarlo cerca.
Es como si quisiera incluirte en ese momento importante para él.
Los gatos no forman grupos sociales de la misma manera que los perros, pero sí crean vínculos estrechos con las personas y los animales que consideran parte de su círculo de confianza. Dentro de ese contexto, compartir una captura o un objeto valioso podría entenderse como una muestra de integración dentro del grupo.
Formas parte de su familia
A veces olvidamos que nuestros gatos no nos ven simplemente como proveedores de comida.
Con el paso del tiempo, pasamos a formar parte de su entorno social. Nos reconocen, identifican nuestras rutinas y establecen vínculos emocionales con nosotros.
Por eso, cuando un gato te lleva una presa o un juguete, puede estar tratándote como a un miembro importante de su grupo.
No es casualidad que muchos gatos dejen estos «regalos» precisamente cerca de las personas con las que tienen una relación más estrecha.
Desde su perspectiva, compartir aquello que consideran relevante forma parte de la convivencia.
¿Está intentando enseñarte algo?
Existe una teoría muy extendida que relaciona este comportamiento con las conductas que las madres muestran hacia sus crías.
Las gatas enseñan a cazar llevando presas a los gatitos cuando son pequeños. Primero les presentan animales muertos y, más adelante, presas vivas para que practiquen.
Por eso algunas personas interpretan que, cuando un gato lleva presas o juguetes a su humano, está reproduciendo parcialmente ese comportamiento.
No significa necesariamente que crea que no sabes alimentarte por ti mismo. Pero sí podría tratarse de una conducta relacionada con esos instintos de cuidado y transmisión de habilidades que forman parte de su repertorio natural.
Presumiendo de sus habilidades
Seamos sinceros: algunos gatos parecen especialmente orgullosos después de una buena sesión de caza.
Muchos acompañan la entrega de una presa o un juguete con maullidos insistentes, posturas corporales llamativas o una actitud que parece pedir reconocimiento.
Es posible que este comportamiento tenga relación con la exhibición de sus capacidades como cazadores.
Después de todo, atrapar una presa requiere paciencia, coordinación y reflejos. Incluso cuando el «enemigo» es un ratón de tela relleno de catnip, algunos gatos viven la experiencia con auténtica intensidad.
Y parece lógico que quieran mostrar el resultado de semejante hazaña.
También puede ser una muestra de confianza
Más allá de los instintos de caza, este comportamiento suele estar relacionado con la confianza.
Un gato no suele compartir aquello que considera importante con alguien que le genera inseguridad. Cuando lleva una presa o un juguete hasta tu lado, está interactuando contigo de una forma muy personal.
Te está incluyendo en una conducta que para él tiene significado.
Por eso, aunque encontrarse una presa en mitad del salón no sea precisamente el regalo soñado, desde el punto de vista felino suele ser una señal positiva.
Es una muestra de que se siente cómodo contigo y de que te considera una figura importante dentro de su entorno.
¿Cómo reaccionar cuando ocurre?
La tentación de regañarlo puede ser grande, especialmente si la sorpresa incluye algún visitante no deseado.
Sin embargo, conviene recordar que el gato está actuando siguiendo comportamientos completamente naturales.
Castigarlo o enfadarse no hará que comprenda el motivo de tu reacción y puede generar confusión o estrés.
Lo más recomendable es retirar la presa o el objeto con tranquilidad y continuar interactuando con él de forma normal.
Si tu gato tiene una fuerte motivación por la caza, ofrecerle juguetes interactivos, sesiones de juego frecuentes y actividades que estimulen sus instintos depredadores puede ayudarle a canalizar esa necesidad de una forma más adecuada.
Mucho más que un simple regalo
Cuando un gato te lleva una presa o deja un juguete a tus pies, no está actuando por capricho.
Detrás de ese gesto se mezclan instintos de caza, necesidades de seguridad, vínculos sociales y comportamientos aprendidos a lo largo de miles de años de evolución. En algunos casos puede ser una forma de compartir una experiencia, en otros una demostración de sus habilidades y, muchas veces, una señal de confianza.
Así que la próxima vez que encuentres un ratón de peluche abandonado en mitad del pasillo o que tu gato aparezca orgulloso con su juguete favorito en la boca, quizá merezca la pena verlo desde su perspectiva.
Porque, a su manera, probablemente está intentando incluirte en algo que considera importante. Y viniendo de un gato, eso suele ser una muestra de bastante confianza.