Si tu gato entra y sale de casa con libertad, probablemente alguna vez hayas tenido una visita inesperada: el gato del vecino, un gato callejero o incluso otros animales que han aprovechado la gatera para colarse dentro.
Para evitar estas situaciones existen las gateras con lector de microchip. Se trata de una solución cada vez más popular porque permiten que solo tu gato pueda utilizar la puerta, aumentando tanto la seguridad como la tranquilidad dentro de casa.
Pero ¿cómo funcionan y realmente merecen la pena?
¿Qué es una gatera con microchip?
Una gatera con microchip incorpora un lector electrónico capaz de reconocer el microchip de identificación que ya lleva implantado el gato.
Cuando el animal se acerca a la puerta, el sistema comprueba si el número del microchip está autorizado.
Si lo reconoce, desbloquea la compuerta durante unos segundos para que el gato pueda entrar o salir, según la configuración elegida.
Si detecta un animal no autorizado, la puerta permanece cerrada.
No hace falta implantar un microchip nuevo
Este es uno de los aspectos que más dudas genera.
En la mayoría de los modelos no es necesario colocar ningún dispositivo adicional al gato.
La gatera utiliza el mismo microchip de identificación que el veterinario implantó bajo la piel y que sirve para identificar al animal en caso de pérdida.
Solo hay que registrar ese número siguiendo las instrucciones del fabricante.
Evitan la entrada de otros gatos
Esta es, probablemente, su mayor ventaja.
En algunas zonas es relativamente habitual que otros gatos entren en las viviendas para buscar comida, refugio o incluso marcar territorio.
Con una gatera convencional esto puede ocurrir con bastante facilidad.
En cambio, una gatera con lector de microchip solo permitirá el acceso a los animales previamente registrados.
Muy útiles en hogares con varios gatos
Muchos modelos permiten memorizar varios microchips.
Así, todos los gatos de la casa pueden utilizar la misma puerta sin necesidad de llevar collares especiales.
Esto resulta especialmente práctico en familias con dos o más gatos.
Algunos modelos permiten controlar la dirección
Las gateras más avanzadas ofrecen distintas configuraciones.
Por ejemplo:
- Entrada y salida libres.
- Solo entrada.
- Solo salida.
- Completamente bloqueada.
Esto permite adaptar el funcionamiento según la hora del día o las necesidades del momento.
También ayudan a controlar la alimentación
En hogares donde cada gato sigue una dieta diferente, impedir que entren gatos ajenos evita que puedan acceder a la comida.
Además, si un gato necesita permanecer temporalmente dentro de casa por motivos veterinarios, algunas gateras permiten limitar sus movimientos de forma sencilla.
¿Funcionan con collar o con microchip?
Existen ambos sistemas.
Las gateras que utilizan el microchip suelen ser más cómodas porque el gato no necesita llevar ningún accesorio adicional.
Los modelos que funcionan mediante un collar con identificador pueden ser útiles en algunos casos, pero presentan un inconveniente evidente: si el collar se pierde, el sistema deja de reconocer al gato.
Por eso, el lector de microchip suele considerarse una opción más práctica y fiable.
Qué aspectos conviene valorar antes de comprar
No todas las gateras ofrecen las mismas prestaciones.
Antes de decidirte por un modelo, merece la pena revisar aspectos como:
- Compatibilidad con el tipo de microchip de tu gato.
- Número máximo de gatos que puede memorizar.
- Tamaño de la apertura.
- Funcionamiento con pilas y duración de la batería.
- Facilidad de instalación.
- Resistencia al agua y a la intemperie si va colocada en una puerta exterior.
Elegir una gatera adecuada al tamaño del gato también es importante para que pueda cruzarla con comodidad.
¿Es difícil que el gato aprenda a usarla?
Normalmente no.
Algunos gatos atraviesan la puerta desde el primer momento, mientras que otros necesitan unos días para acostumbrarse al ligero ruido del mecanismo de apertura.
La mejor forma de facilitar el aprendizaje es dejar que la exploren con calma y premiar al gato cuando la utilice.
Forzarlo a cruzar suele conseguir el efecto contrario.
¿Merece la pena una gatera con microchip?
Si tu gato tiene acceso al exterior y existe la posibilidad de que entren otros animales en casa, la respuesta suele ser sí.
Aunque su precio es superior al de una gatera convencional, el control de acceso que ofrecen aporta una tranquilidad difícil de conseguir con otros sistemas.
Además, una vez instalada, el funcionamiento es prácticamente automático y apenas requiere mantenimiento, más allá de cambiar las pilas cuando sea necesario.
Conclusión
Las gateras con lector de microchip permiten que solo los gatos autorizados puedan entrar o salir de casa, evitando visitas inesperadas y ofreciendo un mayor control sobre el acceso a la vivienda.
A la hora de elegir una, conviene comprobar la compatibilidad con el microchip de tu gato, el tamaño de la apertura y las funciones de bloqueo disponibles.
Y aunque la tecnología haga un excelente trabajo identificando a tu gato, hay algo que seguirá siendo imposible de controlar: su costumbre de pedir que le abras la puerta… justo después de haber decidido que hoy no piensa utilizar la gatera.