Cuando pensamos en la alimentación felina, solemos imaginar pienso, comida húmeda y poco más. Sin embargo, existen algunos alimentos que los gatos pueden comer de forma ocasional y que muchos propietarios desconocen por completo.
Eso no significa que deban sustituir su dieta habitual ni que cualquier alimento apto para humanos sea adecuado para ellos. Los gatos tienen necesidades nutricionales muy específicas y su alimentación principal siempre debe estar compuesta por productos formulados para cubrirlas.
Aun así, conocer ciertos alimentos seguros para gatos puede resultar útil para ofrecer variedad, enriquecer su entorno o simplemente compartir un pequeño premio de vez en cuando.
Pollo cocido: uno de los favoritos de muchos gatos
Pocos gatos se resisten al aroma del pollo recién cocinado.
La carne de pollo, siempre sin huesos, sin piel y sin condimentos, puede ser un premio ocasional muy apreciado. Además, al tratarse de una fuente de proteína animal, suele resultar especialmente atractiva para los felinos.
Lo importante es evitar salsas, sal, ajo, cebolla u otros ingredientes que puedan resultar perjudiciales para ellos.
Pavo cocido
El pavo comparte muchas características con el pollo y suele ser igual de bien aceptado.
Un pequeño trozo de pechuga cocida puede convertirse en una recompensa muy especial para algunos gatos. Como ocurre con cualquier alimento destinado a ellos, debe ofrecerse sin especias, sin adobos y sin ingredientes añadidos.
Es una alternativa interesante para variar los premios ocasionales sin alejarse de alimentos que forman parte de una dieta carnívora.
Algunos pescados cocinados
Muchos propietarios saben que a los gatos les gusta el pescado, pero no siempre conocen las mejores formas de ofrecerlo.
Pequeñas cantidades de salmón, merluza o atún cocidos pueden utilizarse como premio ocasional. Eso sí, conviene retirar cuidadosamente las espinas y evitar preparaciones con sal o aceites condimentados.
Aunque el pescado suele asociarse a la alimentación felina, no debería convertirse en la base exclusiva de la dieta.
Calabaza cocida
Puede sorprender a más de uno encontrar una verdura en esta lista.
La calabaza cocida, servida en pequeñas cantidades y sin ningún tipo de aderezo, es un alimento que muchos gatos toleran bien. Además, algunos veterinarios la utilizan en situaciones concretas relacionadas con el tránsito intestinal, siempre dentro de un plan adaptado a cada animal.
No todos los gatos mostrarán interés por ella, pero algunos aceptan su textura mejor de lo que cabría esperar.
Judías verdes
Las judías verdes cocidas son otro alimento poco conocido entre los propietarios de gatos.
Aunque los felinos son carnívoros obligados y no necesitan verduras como parte principal de su alimentación, algunas pueden ofrecerse ocasionalmente como complemento o enriquecimiento alimentario.
Como siempre, deben servirse cocidas, sin sal y en cantidades pequeñas.
Sandía sin semillas
La sandía contiene una gran cantidad de agua, algo que puede resultar especialmente atractivo durante los meses más calurosos.
Algunos gatos disfrutan mordisqueando pequeños trozos de esta fruta, mientras que otros la ignoran por completo. Ambas reacciones son perfectamente normales.
Si se ofrece, es importante retirar las semillas y la corteza antes de dársela al gato.
Melón
El melón es otro alimento que suele sorprender a quienes descubren que algunos gatos lo comen con entusiasmo.
Se cree que ciertos compuestos aromáticos presentes en esta fruta pueden resultar interesantes para algunos felinos, aunque cada individuo tiene sus propias preferencias.
Un pequeño trozo de vez en cuando suele ser suficiente para quienes muestran curiosidad por este alimento.
Huevos cocidos
Los huevos completamente cocinados pueden formar parte de los premios ocasionales para gatos.
Aportan proteínas y suelen tener una textura agradable para muchos felinos. Sin embargo, deben servirse siempre cocidos para evitar riesgos asociados al consumo de huevo crudo.
Al igual que cualquier extra alimenticio, es recomendable ofrecerlos con moderación.
Queso: con matices
Muchas personas han visto dibujos animados donde los gatos parecen sentir una atracción irresistible por los productos lácteos. La realidad es algo más compleja.
Algunos gatos toleran pequeñas cantidades de ciertos quesos suaves, pero otros presentan dificultades para digerir la lactosa. Por eso, aunque no suele ser un alimento tóxico, tampoco es una opción adecuada para todos los felinos.
Si se ofrece, debe hacerse en cantidades muy pequeñas y observando cómo reacciona el animal.
Qué alimentos nunca deberían darse a un gato
Tan importante como conocer los alimentos seguros para gatos es saber cuáles deben evitarse.
La cebolla, el ajo, las uvas, las pasas, el chocolate, el alcohol, la cafeína y los edulcorantes como el xilitol pueden resultar peligrosos para ellos. También conviene evitar huesos cocinados, ya que pueden astillarse y provocar lesiones.
Ante cualquier duda sobre un alimento concreto, lo más prudente es consultar con el veterinario antes de ofrecerlo.
La importancia de la moderación
Aunque estos alimentos puedan consumirse de forma ocasional, no deben desplazar la alimentación principal del gato.
Los premios y extras deberían representar solo una pequeña parte de la dieta total. De lo contrario, podrían aparecer desequilibrios nutricionales o problemas relacionados con el exceso de calorías.
Además, cada gato es diferente. Lo que uno acepta con entusiasmo puede no despertar el menor interés en otro.
Conclusión
Existen varios alimentos seguros para gatos que muchos dueños desconocen, desde pequeñas porciones de pollo o pavo cocidos hasta alimentos menos evidentes como la calabaza, las judías verdes o algunas frutas.
Ofrecidos con moderación y dentro de una dieta equilibrada, pueden aportar variedad y convertirse en una forma diferente de enriquecer el día a día de nuestro compañero felino. Al fin y al cabo, descubrir que tu gato siente una inexplicable pasión por un trocito de melón es una de esas sorpresas que hacen que convivir con ellos nunca deje de ser interesante.