Cómo alimentar a dos gatos de edades distintas sin conflictos

Cuando convivimos con más de un gato, la hora de la comida puede convertirse en un pequeño reto. La situación se complica todavía más cuando los gatos tienen edades diferentes, ya que sus necesidades nutricionales no son las mismas.

Un gatito en crecimiento necesita una alimentación distinta a la de un adulto, y un gato senior puede requerir una dieta adaptada a los cambios propios de la edad. Además, no es raro que uno termine antes de comer, intente robar la comida del otro o aparezcan pequeñas tensiones alrededor del comedero.

La buena noticia es que, con una organización sencilla, es posible alimentar a dos gatos de edades distintas sin conflictos y asegurarse de que cada uno recibe exactamente lo que necesita.

Por qué dos gatos de distinta edad no deberían comer lo mismo

Las necesidades nutricionales cambian a lo largo de la vida.

Los gatitos necesitan un mayor aporte de energía, proteínas y determinados nutrientes para favorecer un crecimiento adecuado. Los gatos adultos requieren una alimentación equilibrada que les ayude a mantener su peso y su masa muscular, mientras que los gatos senior pueden beneficiarse de fórmulas adaptadas al envejecimiento.

Aunque resulte más cómodo llenar ambos comederos con el mismo alimento, hacerlo durante largos periodos puede hacer que uno de los dos no reciba la nutrición más adecuada para su etapa vital.

El caso más habitual: un gatito y un gato adulto

Esta es una de las situaciones más frecuentes.

El gatito suele necesitar un alimento específico para crecimiento, más energético y con una composición diferente a la del pienso para adultos.

El problema aparece cuando ambos comen juntos.

El pequeño suele terminar rápidamente e intentar probar la comida del adulto, mientras que el gato adulto puede sentirse atraído por el alimento del cachorro debido a su mayor contenido energético y a que suele resultar muy apetecible.

Aunque un intercambio ocasional no suele representar un problema, lo ideal es que cada uno consuma principalmente el alimento diseñado para su edad.

Cuando uno de los gatos es senior

En los hogares donde conviven un gato adulto y otro de edad avanzada ocurre algo parecido.

El gato senior puede necesitar una alimentación adaptada a sus necesidades concretas o, en algunos casos, una dieta recomendada por el veterinario.

Además, muchos gatos mayores comen más despacio o realizan comidas más pequeñas a lo largo del día.

Si el compañero más joven aprovecha cualquier descuido para terminar la ración del senior, puede resultar difícil controlar cuánto está comiendo realmente cada uno.

Por eso conviene supervisar especialmente las comidas de los gatos de edad avanzada.

Cómo evitar que uno robe la comida del otro

Una de las soluciones más sencillas consiste en ofrecer la comida por separado.

No siempre es necesario utilizar habitaciones diferentes, aunque en algunos hogares puede ser la mejor opción. Muchas veces basta con colocar los comederos a cierta distancia para que cada gato pueda comer con tranquilidad.

Si alguno de los dos termina antes, puede retirarse el comedero una vez haya acabado para evitar que invada el espacio del otro.

Con un poco de rutina, la mayoría de los gatos aprenden rápidamente cuál es su lugar.

Establecer horarios facilita mucho las cosas

Cuando los gatos tienen necesidades diferentes, suele resultar más sencillo utilizar comidas programadas que dejar el alimento disponible durante todo el día.

De esta forma es posible controlar cuánto come cada animal y detectar rápidamente cualquier cambio en el apetito.

Además, los gatos suelen adaptarse muy bien a las rutinas. Con el tiempo, aprenden cuándo llega la hora de comer y esperan ese momento con bastante puntualidad.

¿Y si cada gato sigue una alimentación diferente?

En algunos hogares, un gato consume pienso, mientras que el otro recibe comida húmeda o incluso una dieta natural.

También puede ocurrir que uno necesite una alimentación veterinaria específica y el otro no.

En estos casos resulta todavía más importante evitar que compartan el mismo comedero.

Cada alimento está formulado para unas necesidades concretas y cambiar constantemente de uno a otro dificulta controlar la cantidad que ingiere cada gato.

Si uno de ellos sigue una alimentación natural, puedes consultar nuestras guías sobre qué es la dieta BARF para gatos y cómo empezar o cómo hacer comida casera para gatos de forma equilibrada para conocer mejor este tipo de dietas.

Los comederos con microchip pueden ser una buena solución

Cuando resulta imposible evitar que uno robe la comida del otro, existen dispositivos que pueden facilitar mucho la convivencia.

Los comederos con reconocimiento por microchip permanecen cerrados y solo se abren para el gato autorizado.

No son necesarios en todos los hogares, pero pueden resultar muy útiles cuando uno de los gatos necesita una dieta especial o cuando controlar las raciones resulta especialmente complicado.

No olvides vigilar el peso de cada gato

Aunque la convivencia sea perfecta, conviene controlar periódicamente el peso y la condición corporal de ambos animales.

A veces un gato gana peso poco a poco porque consume parte de la comida del otro sin que apenas nos demos cuenta.

Si tienes dudas sobre la cantidad de alimento que necesita cada uno, puede ayudarte nuestra guía sobre qué cantidad de pienso necesita un gato según su peso.

Conclusión

Alimentar a dos gatos de edades distintas no tiene por qué convertirse en un problema. La clave está en respetar las necesidades nutricionales de cada etapa de la vida, ofrecer a cada uno el alimento que le corresponde y organizar las comidas para evitar intercambios de raciones.

Con un poco de planificación, ambos gatos podrán comer con tranquilidad y recibir exactamente la alimentación que necesitan. Al fin y al cabo, organizar dos comederos suele ser mucho más sencillo que intentar convencer a un gato de que deje de comer del plato del otro cuando ha decidido que esa comida parece mucho más interesante que la suya.

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