Por qué los gatos de pelaje naranja son casi siempre machos

Si has convivido con varios gatos a lo largo de tu vida, es posible que hayas oído decir que los gatos naranjas casi siempre son machos. Y, aunque no es una regla absoluta, esta afirmación tiene bastante fundamento científico.

La explicación no está relacionada con el carácter ni con la raza, sino con la genética. Concretamente, con el lugar donde se encuentra el gen responsable del color naranja.

El color naranja está ligado al cromosoma X

El color naranja del pelaje depende de un gen que se encuentra en el cromosoma X.

Aquí es donde empieza toda la historia.

Los gatos machos tienen un cromosoma X y uno Y (XY), mientras que las hembras poseen dos cromosomas X (XX).

Esta diferencia hace que la herencia del color naranja funcione de una forma muy particular.

A los machos les basta un solo gen

Como los machos solo tienen un cromosoma X, necesitan heredar una única copia del gen naranja para presentar ese color en el pelaje.

Es decir, si el cromosoma X que reciben de su madre lleva el gen naranja, el gato será naranja.

No existe un segundo cromosoma X que pueda modificar ese resultado.

Las hembras necesitan dos copias

En las hembras la situación es diferente.

Al tener dos cromosomas X, normalmente necesitan heredar el gen naranja de ambos progenitores para que todo el pelaje sea naranja.

Si solo uno de los cromosomas lleva el gen naranja y el otro no, el resultado suele ser un pelaje con manchas naranjas y negras, lo que conocemos como gatas carey o calicó cuando además aparece el color blanco.

Por eso es mucho menos frecuente encontrar hembras completamente naranjas.

¿Qué porcentaje de gatos naranjas son machos?

Aunque puede variar ligeramente según la población estudiada, se estima que alrededor del 75 % al 80 % de los gatos completamente naranjas son machos.

El resto son hembras, que simplemente han heredado la combinación genética necesaria para presentar ese color.

Así que sí existen gatas naranjas, aunque sean menos habituales.

¿Y las gatas carey?

Las gatas carey ofrecen una pista muy interesante sobre esta genética.

Como poseen un cromosoma X con el gen naranja y otro con el gen para el color negro, durante el desarrollo embrionario unas células activan un cromosoma y otras activan el otro.

El resultado es ese característico mosaico de manchas negras y naranjas.

Este fenómeno se conoce como inactivación del cromosoma X.

¿Puede existir un macho carey?

Sí, pero es extremadamente raro.

En la mayoría de los casos ocurre porque el gato presenta una alteración cromosómica y posee dos cromosomas X y uno Y (XXY).

Estos machos suelen ser estériles y representan una proporción muy pequeña de la población felina.

Por eso encontrar un macho carey o calicó es una auténtica rareza.

¿Los gatos naranjas tienen una personalidad diferente?

Existe la fama de que los gatos naranjas son especialmente cariñosos, sociables o incluso algo traviesos.

Sin embargo, no hay pruebas científicas que demuestren que el color del pelaje determine el carácter.

Es posible que esta creencia se haya popularizado porque la mayoría de los gatos naranjas son machos y, en determinadas circunstancias, algunos machos pueden mostrar ciertos comportamientos con mayor frecuencia que las hembras.

Pero la personalidad depende de muchos factores, como la genética, la socialización y las experiencias de cada gato.

¿El color depende de la raza?

No.

El pelaje naranja puede aparecer en muchas razas diferentes y también en gatos mestizos.

Lo importante no es la raza, sino la combinación de genes heredada de los padres.

Por eso podemos encontrar gatos naranjas de pelo corto, largo, grandes, pequeños y con patrones muy distintos.

Conclusión

Los gatos de pelaje naranja son casi siempre machos porque el gen responsable de ese color está situado en el cromosoma X. Los machos solo necesitan una copia del gen para ser completamente naranjas, mientras que las hembras normalmente necesitan dos.

Por eso la mayoría de los gatos naranjas son machos, aunque también existen hembras naranjas perfectamente sanas, solo que son menos frecuentes.

Y si alguna vez has convivido con uno de esos famosos gatos naranjas que parecen tener una habilidad especial para meterse en líos, recuerda que eso probablemente tenga mucho más que ver con su personalidad que con el color de su pelaje. Aunque ellos hagan todo lo posible por alimentar la leyenda.

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