Los parásitos internos son mucho más comunes de lo que muchos propietarios imaginan. Y no, no afectan únicamente a los gatos que viven en la calle o pasan el día cazando por los tejados.
Incluso los gatos que viven exclusivamente dentro de casa pueden llegar a infestarse en determinadas circunstancias. Por eso resulta tan importante conocer las señales que pueden indicar que algo no va bien.
El problema es que los síntomas no siempre son evidentes al principio. Algunos gatos pueden convivir con parásitos durante semanas sin mostrar signos demasiado llamativos. Sin embargo, a medida que la infestación avanza, suelen aparecer ciertas pistas que conviene reconocer cuanto antes.
¿Qué son los parásitos internos?
Los parásitos internos son organismos que viven dentro del cuerpo del gato y obtienen de él los nutrientes que necesitan para sobrevivir.
La mayoría se alojan en el aparato digestivo, aunque algunos pueden afectar a otros órganos y sistemas del organismo.
Entre los más frecuentes encontramos gusanos intestinales como los nematodos, las tenias y determinados protozoos que pueden provocar problemas digestivos y afectar al estado general de salud del animal.
Vómitos frecuentes
Uno de los síntomas más habituales es la aparición de vómitos.
Aunque un vómito ocasional puede tener muchas causas distintas, los episodios repetidos merecen atención.
Cuando existen parásitos intestinales, estos pueden irritar el aparato digestivo y provocar molestias que terminan desencadenando vómitos de forma recurrente.
Si además observas otros síntomas asociados, conviene consultar con el veterinario.
Diarrea o cambios en las heces
La diarrea es otra de las señales más frecuentes.
Las heces pueden volverse más blandas de lo habitual o aumentar en frecuencia. En algunos casos también puede aparecer mucosidad o incluso pequeñas cantidades de sangre.
No todos los gatos con parásitos desarrollan diarrea, pero cuando aparece de forma persistente es una señal que no debe ignorarse.
Pérdida de peso sin explicación
Un gato que come igual que siempre pero empieza a adelgazar merece una revisión.
Los parásitos compiten con el animal por parte de los nutrientes que obtiene de la comida. Como consecuencia, el gato puede perder peso incluso cuando mantiene un apetito normal o, en algunos casos, cuando parece tener más hambre de lo habitual.
Este síntoma suele ser especialmente evidente cuando la infestación lleva tiempo desarrollándose.
Abdomen hinchado
El vientre abultado es un signo bastante conocido, especialmente en gatitos.
Muchos propietarios describen esta situación como una barriga redonda o inflada que contrasta con el resto del cuerpo, que puede verse más delgado.
Aunque existen otras causas que pueden provocar un abdomen distendido, los parásitos intestinales son una de las posibilidades que deben valorarse.
Más apetito o menos apetito
Los cambios en el apetito también pueden aparecer.
Algunos gatos parecen tener hambre constantemente porque los parásitos están aprovechando parte de los nutrientes que consumen.
Otros reaccionan justo al contrario y pierden interés por la comida debido al malestar digestivo.
Por eso cualquier cambio importante en los hábitos alimentarios merece atención.
Segmentos de tenia en las heces
Este es uno de los signos más claros.
Las tenias pueden desprender pequeños fragmentos que suelen parecer granos de arroz blancos.
Estos segmentos pueden observarse en las heces, alrededor del ano o incluso en las zonas donde el gato suele descansar.
Si detectas algo parecido, es recomendable solicitar una revisión veterinaria.
Pelaje apagado y descuidado
El estado del pelo suele reflejar bastante bien la salud general del gato.
Cuando los parásitos afectan a la absorción de nutrientes, el pelaje puede perder brillo y verse más seco, áspero o descuidado.
En algunos casos también puede aumentar la caída de pelo o aparecer una imagen general de menor vitalidad.
Menos energía de lo habitual
Muchos gatos con infestaciones parasitarias importantes se muestran más cansados.
Pueden dormir más horas, jugar menos y parecer menos interesados en las actividades que normalmente disfrutan.
Aunque este síntoma es muy inespecífico y puede aparecer en numerosas enfermedades, forma parte del conjunto de señales que conviene tener en cuenta.
Problemas de crecimiento en gatitos
En los gatos jóvenes, los parásitos pueden tener un impacto especialmente importante.
Además de provocar síntomas digestivos, pueden dificultar el crecimiento normal y afectar al desarrollo adecuado del animal.
Por eso los programas de desparasitación durante los primeros meses de vida son tan importantes.
¿Todos los gatos muestran síntomas?
No necesariamente.
Algunos gatos presentan signos muy evidentes, mientras que otros apenas muestran cambios hasta que la infestación es considerable.
Por eso las revisiones veterinarias periódicas y las pautas de desparasitación preventiva son tan importantes, incluso cuando el gato parece encontrarse perfectamente.
Cómo prevenir los parásitos internos
La prevención suele ser mucho más sencilla que el tratamiento de una infestación avanzada.
Seguir las pautas de desparasitación recomendadas por el veterinario, mantener una buena higiene del entorno y controlar las pulgas —que pueden transmitir ciertos tipos de tenias— ayuda a reducir considerablemente el riesgo.
También es recomendable vigilar a los gatos con acceso al exterior, ya que la caza y el contacto con otros animales pueden aumentar la exposición a algunos parásitos.
Cuándo acudir al veterinario
Si observas vómitos recurrentes, diarrea persistente, pérdida de peso, cambios importantes en el apetito o cualquier otro síntoma compatible con una infestación parasitaria, lo más recomendable es consultar con un profesional.
El veterinario podrá confirmar el diagnóstico y determinar el tratamiento más adecuado para cada caso.
Porque aunque los parásitos internos sean relativamente frecuentes, detectarlos a tiempo suele hacer que la solución sea mucho más sencilla. Y tu gato, aunque probablemente proteste cuando toque medicarse, te lo agradecerá mucho más que compartir piso con unos invitados que nadie ha invitado.