Vas a comprar comida para tu gato y empiezas a leer los envases. Uno presume de llevar salmón, otro dice que tiene un porcentaje enorme de carne y, en mitad de todos ellos, aparece una expresión que parece garantizar automáticamente una alimentación superior: grain-free.
Sin cereales.
Suena bastante lógico. Al fin y al cabo, ningún gato salvaje se levanta por la mañana pensando que hoy le apetece desayunar un cuenco de trigo.
Pero de ahí a concluir que cualquier pienso grain-free para gatos es necesariamente mejor hay un salto bastante grande.
Que un alimento no contenga cereales nos dice únicamente eso: que su formulación prescinde de determinados ingredientes como trigo, maíz, arroz, cebada o similares. No nos dice si tiene más carne, si contiene menos hidratos de carbono ni, sobre todo, si nutricionalmente es mejor que otro pienso que sí los incluye.
Y aquí es donde merece la pena olvidarnos un momento de la parte delantera de la bolsa y mirar qué hay realmente dentro.
Importante: Este artículo tiene únicamente fines informativos y no sustituye el asesoramiento de un veterinario. Si tu gato tiene una enfermedad, presenta síntomas digestivos o cutáneos recurrentes o necesita una dieta específica, consulta con un profesional antes de realizar cambios importantes en su alimentación.
¿Qué significa grain-free en un pienso para gatos?
Grain-free significa literalmente «sin cereales».
Un pienso etiquetado de esta manera está formulado sin ingredientes procedentes de cereales como trigo, maíz, arroz, avena o cebada.
Hasta aquí, bastante sencillo.
Lo que suele generar confusión es interpretar sin cereales como sin hidratos de carbono. No son sinónimos.
La fabricación de alimentos secos suele requerir ingredientes que aporten almidón y contribuyan a formar la estructura de la croqueta. Cuando se eliminan los cereales, pueden utilizarse otras fuentes de almidón, como patata, guisantes, lentejas, garbanzos u otros ingredientes.
Por tanto, podemos encontrarnos perfectamente con un pienso sin un solo grano de arroz y que continúe aportando una cantidad considerable de hidratos de carbono.
El gato no lee la palabra grain-free. Su organismo recibe los nutrientes procedentes de todos los ingredientes de la receta.
Los gatos son carnívoros obligados, pero eso no significa que los cereales sean tóxicos
Esta es probablemente la confusión que más alimenta la popularidad de este tipo de productos.
Sí, los gatos son carnívoros obligados.
Eso significa que tienen necesidades nutricionales particulares asociadas a su evolución como animales carnívoros y necesitan obtener determinados nutrientes que se encuentran naturalmente en tejidos animales.
Pero ser carnívoro obligado no significa que cualquier ingrediente vegetal resulte automáticamente perjudicial.
Un gato puede digerir nutrientes procedentes de ingredientes vegetales cuando estos han sido adecuadamente procesados y la dieta está correctamente formulada.
Por eso la pregunta realmente útil no es si una croqueta contiene arroz.
Es si el alimento completo proporciona al gato las cantidades adecuadas de proteínas, aminoácidos esenciales, grasas, vitaminas, minerales y demás nutrientes que necesita.
¿El pienso grain-free tiene más carne?
No necesariamente.
Dos bolsas pueden llevar un enorme «sin cereales» impreso en la parte delantera y tener composiciones completamente diferentes.
Una puede contener una proporción elevada de ingredientes animales. Otra puede sustituir buena parte de los cereales por guisantes, patata y otras fuentes vegetales.
Así que grain-free no significa automáticamente alto en carne.
Tampoco significa alto en proteína animal.
Para valorar un alimento hay que observar la formulación completa, no utilizar la ausencia de un único grupo de ingredientes como indicador de calidad.
Es un poco como comprar una pizza porque en la caja pone «sin brócoli». Puede ser estupenda, pero ese dato por sí solo nos cuenta bastante poco sobre todo lo demás.
¿Un pienso sin cereales tiene menos hidratos de carbono?
Tampoco podemos darlo por hecho.
Los cereales aportan almidón, pero no son los únicos ingredientes capaces de hacerlo.
Patata, boniato, guisantes, garbanzos, lentejas y otras materias primas pueden desempeñar funciones similares dentro de una formulación seca.
Por eso un alimento puede eliminar trigo, maíz y arroz y seguir necesitando otras fuentes de almidón para fabricar la croqueta.
Si tu motivo para comprar pienso grain-free para gatos es reducir los hidratos de carbono, la palabra grain-free no basta para saber si realmente lo estás consiguiendo.
Son dos características diferentes.
¿Los gatos digieren mal los cereales?
Un gato sano no tiene por qué presentar problemas simplemente porque un alimento completo incluya cereales correctamente procesados.
Durante la fabricación del pienso, el almidón de estos ingredientes se somete a procesos como la cocción que aumentan considerablemente su digestibilidad.
Esto no significa que debamos alimentar a un gato principalmente con cereales ni olvidar que sus necesidades nutricionales son las de un carnívoro.
Significa algo bastante más sencillo: la presencia de arroz o maíz en un alimento no demuestra por sí sola que ese alimento sea malo.
Hay que valorar qué aporta la dieta en conjunto.
¿Los cereales provocan alergias en los gatos?
Otro argumento habitual es que eliminar los cereales evita alergias alimentarias.
Pero una alergia alimentaria es una reacción frente a determinados componentes del alimento, normalmente proteínas, y no existe ninguna regla según la cual los gatos sean alérgicos a los cereales por el simple hecho de ser gatos.
Un animal puede reaccionar frente a ingredientes concretos, y las proteínas de origen animal también pueden estar implicadas en alergias alimentarias.
Si realmente existe una sospecha de alergia, comprar una bolsa grain-free al azar no constituye una prueba diagnóstica.
El veterinario puede recomendar una dieta de eliminación cuidadosamente seleccionada, utilizando una fuente de proteína que el gato no haya consumido anteriormente o una dieta con proteínas hidrolizadas, según el caso.
Durante ese periodo hay que controlar también premios, restos de comida y cualquier otro alimento.
Cambiar simplemente trigo por guisantes mientras mantenemos la proteína responsable del problema no va a solucionar gran cosa.
Sin cereales tampoco significa hipoalergénico
Este término merece atención porque se presta muchísimo a confusión.
Un alimento grain-free puede contener pollo, pescado, ternera, huevo y numerosos ingredientes adicionales.
Por tanto, no debemos asumir que una dieta sin cereales sea adecuada para un gato con alergia alimentaria.
Si el gato presenta picor persistente, problemas cutáneos o alteraciones digestivas recurrentes y sospechas que la alimentación puede estar relacionada, conviene obtener primero un diagnóstico veterinario.
Cambiar de pienso cada dos semanas buscando el ingrediente culpable suele complicar bastante la investigación.
Además, cuando hacemos cambios continuamente ya no sabemos qué alimento ha mejorado o empeorado realmente los síntomas.
¿Y si mi gato tiene intolerancia al gluten?
En humanos estamos muy acostumbrados a hablar de gluten, celiaquía y productos sin cereales, así que es fácil trasladar esas preocupaciones directamente al plato del gato.
Pero no debemos asumir que las enfermedades humanas relacionadas con el gluten sean un problema habitual en gatos.
Puede haber animales con reacciones adversas individuales a determinados ingredientes, pero eso es diferente a afirmar que todos los gatos deberían evitar trigo, cebada u otros cereales.
Si un alimento concreto le produce problemas digestivos, habrá que investigar la causa.
La solución no debería partir de una etiqueta comercial, sino de averiguar qué está ocurriendo.
Entonces, ¿un pienso con cereales puede ser bueno?
Sí.
Un alimento puede contener cereales y estar correctamente formulado para cubrir las necesidades nutricionales del gato.
De la misma manera, un alimento puede ser grain-free y también estar perfectamente formulado.
La presencia o ausencia de cereales no permite clasificar por sí sola un pienso como bueno o malo.
El precio tampoco permite determinar por sí solo la calidad de un alimento. En nuestro artículo sobre si un pienso caro es siempre mejor que uno de supermercado explicamos qué otros criterios conviene valorar antes de elegir.
Importan mucho más aspectos como que sea un alimento completo para la etapa de vida correspondiente, que proporcione una nutrición equilibrada, que tenga controles adecuados de fabricación y que resulte apropiado para las necesidades particulares del animal.
Y, por supuesto, necesitamos que el gato lo tolere y mantenga con él una condición corporal adecuada.
Porque una composición preciosa sobre el papel tampoco sirve de demasiado si provoca problemas digestivos o el gato se niega rotundamente a comerla.
¿Cómo saber si un pienso es completo?
Este detalle es mucho más importante que encontrar la palabra grain-free.
Busca en el etiquetado si se trata de un alimento completo para gatos y comprueba para qué etapa de vida está formulado.
Un alimento completo está diseñado para proporcionar todos los nutrientes necesarios cuando se utiliza según las indicaciones correspondientes.
Esto lo diferencia de los alimentos complementarios, que no necesariamente pueden utilizarse como única fuente de alimentación.
También merece la pena comprobar que el fabricante proporciona información nutricional clara y dispone de medios para responder preguntas sobre sus productos.
No necesitamos convertirnos en especialistas en tecnología alimentaria para comprar una bolsa de pienso, pero sí mirar algo más que las frases grandes de la parte delantera.
La lista de ingredientes tampoco cuenta toda la historia
Es tentador comparar piensos mirando únicamente cuál tiene carne más arriba en la lista de ingredientes.
La lista resulta útil para saber qué materias primas se han utilizado, pero tiene limitaciones a la hora de valorar la calidad nutricional completa de un alimento.
Los ingredientes aparecen ordenados según su peso antes del procesamiento y pueden contener cantidades muy diferentes de agua.
Además, dividir una misma fuente vegetal en varios ingredientes distintos puede hacer que cada uno aparezca más abajo en la lista.
Por eso no deberíamos intentar reconstruir toda la calidad de una dieta simplemente observando los tres primeros ingredientes.
Lo que el gato necesita son nutrientes en cantidades adecuadas, no una lista que resulte bonita de leer.
¿Es mejor grain-free si mi gato tiene diabetes o sobrepeso?
No podemos utilizar la ausencia de cereales como tratamiento nutricional para ninguna de estas situaciones.
Un pienso sin cereales puede seguir conteniendo cantidades importantes de almidón y también puede ser bastante energético.
En un gato con sobrepeso interesa controlar especialmente la cantidad total de energía que consume y conseguir una pérdida de peso segura manteniendo una nutrición adecuada.
Si el problema es el exceso de peso, puedes consultar nuestro artículo sobre el sobrepeso en gatos de interior, donde explicamos cómo reconocerlo y qué factores ayudan a prevenirlo.
En gatos con diabetes, la alimentación forma parte del tratamiento y debe elegirse junto con el veterinario teniendo en cuenta la composición de la dieta, el estado del animal y el tratamiento que esté recibiendo.
Comprar un alimento porque pone grain-free no nos proporciona esa información.
¿Y para un gato con problemas digestivos?
Depende del problema.
Un gato con diarrea recurrente, vómitos frecuentes o pérdida de peso necesita que investiguemos la causa antes de empezar una peregrinación por todas las bolsas de pienso de la tienda.
Puede haber intolerancias alimentarias, enfermedades intestinales, parásitos y muchas otras causas detrás de los síntomas digestivos.
Si el problema principal son las deposiciones blandas o líquidas, puedes consultar nuestro artículo sobre la diarrea en gatos, donde repasamos sus causas más frecuentes y cuándo requiere valoración veterinaria.
En determinados casos el veterinario puede utilizar dietas muy digestibles, hidrolizadas, con proteínas seleccionadas o con características específicas.
Puede que alguna de ellas no contenga cereales.
Pero si funciona, lo importante será la formulación utilizada para ese problema concreto, no la palabra grain-free de manera aislada.
¿Existe algún motivo para elegir un pienso grain-free?
Claro.
Si encuentras un alimento completo, correctamente formulado, apropiado para tu gato, le gusta y lo tolera bien, no hay ningún problema en que además sea grain-free.
También pueden existir situaciones individuales en las que se necesite evitar un ingrediente concreto y una determinada dieta sin cereales encaje dentro del plan nutricional.
Lo que no necesitamos es elegirlo porque pensemos que todos los cereales son perjudiciales para todos los gatos.
Son dos cosas muy diferentes.
Un pienso no se convierte en mejor simplemente por aquello que le han quitado.
No olvidemos el agua
Cuando hablamos durante horas sobre cereales, carne y porcentajes, resulta fácil olvidarse de algo mucho más básico: el pienso es un alimento con poca humedad.
Los gatos no siempre compensan una alimentación seca aumentando suficientemente la cantidad que beben.
Por eso merece la pena prestar atención a la hidratación independientemente de que el pienso tenga arroz, patata o guisantes.
Podemos ofrecer varios puntos de agua fresca, utilizar fuentes si el gato las prefiere e incorporar alimentación húmeda completa cuando resulte apropiado.
Para determinados gatos, especialmente aquellos con problemas urinarios, la ingesta de agua puede ser un aspecto mucho más relevante que decidir si una croqueta lleva cereales.
Si quieres entender mejor este aspecto, puedes consultar nuestro artículo sobre por qué los gatos necesitan más agua de la que beben y qué estrategias pueden ayudar a favorecer una buena hidratación.
Cómo elegir un buen alimento sin dejarse llevar por las etiquetas
Las palabras de la parte delantera del envase están pensadas para que nosotros compremos el producto.
Natural, premium, ancestral, holístico, rico en carne, grain-free…
Algunas describen características reales del alimento, pero ninguna debería sustituir una valoración completa.
Si quieres aplicar estos criterios a productos concretos, puedes consultar nuestro análisis sobre qué marcas de pienso tienen mayor calidad real en España, donde valoramos los alimentos más allá de los reclamos comerciales del envase.
Antes de elegir, comprueba que sea un alimento completo y apropiado para la edad y situación de tu gato. Valora su aporte energético si necesita controlar el peso y presta especial atención a cualquier necesidad médica.
Después observa al verdadero protagonista.
Su peso, condición corporal, masa muscular, digestiones, pelaje, apetito y estado general proporcionan información mucho más útil que asumir que una determinada palabra en la bolsa garantiza automáticamente una alimentación superior.
El mejor pienso no se decide por llevar o no cereales
El pienso grain-free para gatos es simplemente un alimento formulado sin cereales. Puede ser una opción perfectamente válida, pero esa característica por sí sola no demuestra que tenga más carne, menos hidratos de carbono, más proteína animal o una calidad nutricional superior.
Los gatos son carnívoros obligados y necesitan una alimentación adaptada a sus particulares necesidades nutricionales. Eso no convierte automáticamente los cereales correctamente procesados en ingredientes perjudiciales.
Por tanto, si tu gato está sano, mantiene un peso adecuado y come un alimento completo que le sienta bien, no hay motivo para cambiarlo únicamente porque hayas descubierto que contiene arroz o maíz.
Y si decides comprar uno grain-free, perfecto.
Solo intenta que sea porque has valorado el alimento completo y no porque en la bolsa haya un lince mirando hacia una montaña mientras unas letras enormes prometen una dieta ancestral.
Tu gato vive en un piso, duerme encima de una manta y probablemente acaba de pedirte que le abras una puerta para decidir inmediatamente que ya no quiere pasar.
Podemos aceptar que su vida moderna tiene ciertas ventajas.