Cómo tratar la conjuntivitis en gatos en casa

Un día miras a tu gato y notas que tiene un ojo un poco raro. Parpadea más de lo habitual, aparece una legaña en el lagrimal y parece que lo mantiene medio cerrado. Lo limpias pensando que se le habrá metido algo y, unas horas después, ahí está otra vez.

La conjuntivitis es un problema bastante habitual en los gatos, pero eso no significa que debamos tratarla por nuestra cuenta con cualquier cosa que tengamos en el botiquín. Cuando hablamos de conjuntivitis en gatos y su tratamiento, lo primero que hay que entender es que ese ojo rojo o lloroso puede tener causas muy diferentes.

En casa podemos mantener el ojo limpio, evitar que se irrite más y seguir correctamente el tratamiento que haya indicado el veterinario. Lo que no podemos hacer es saber a simple vista si estamos ante una infección, una irritación, una úlcera corneal u otro problema ocular que necesite un tratamiento específico.

Y con los ojos merece la pena ser prudentes.

Importante: Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y no sustituye el asesoramiento de un veterinario. Si tu gato presenta problemas oculares o cualquier otro síntoma preocupante, consulta siempre con un profesional.

¿Qué es exactamente la conjuntivitis en gatos?

La conjuntiva es una membrana fina que recubre parte del ojo y el interior de los párpados. Cuando se inflama hablamos de conjuntivitis.

Lo más habitual es observar enrojecimiento, lagrimeo, secreciones y cierta molestia. Algunos gatos parpadean continuamente o mantienen el ojo parcialmente cerrado. También puede inflamarse la conjuntiva hasta hacerse bastante visible.

Puede afectar a un solo ojo o a los dos.

El problema es que la conjuntivitis no tiene una única causa. Puede estar relacionada con infecciones víricas o bacterianas, irritantes, cuerpos extraños, traumatismos y otros problemas oculares. En gatos, además, algunos agentes infecciosos pueden provocar episodios recurrentes.

Por eso el tratamiento adecuado depende de descubrir qué la está causando.

Conjuntivitis en gatos: tratamiento en casa y cuidados que sí puedes hacer

Si tu gato presenta molestias oculares, la valoración veterinaria es especialmente importante cuando los síntomas son intensos, persisten o aparecen de repente. Mientras consigues esa valoración, hay algunas cosas sencillas que puedes hacer en casa sin jugar a ser oftalmólogo felino.

Mantén el ojo limpio

Si tiene secreciones alrededor del ojo, puedes retirarlas suavemente para evitar que se acumulen y formen costras.

Lo más seguro es utilizar una gasa limpia humedecida con suero fisiológico estéril. Pásala con delicadeza por la zona exterior, sin frotar el globo ocular ni intentar abrir los párpados a la fuerza.

Si necesitas limpiar los dos ojos, utiliza una gasa diferente para cada uno. Es un gesto sencillo que ayuda a evitar trasladar secreciones de un ojo al otro.

Y sí, probablemente tu gato considere que todo el procedimiento constituye una gravísima violación de sus derechos. Hazlo con calma y sin convertir la limpieza en una pelea.

Ablanda las legañas antes de retirarlas

Cuando las secreciones se han secado, no tires de ellas.

Humedece la gasa con suero fisiológico y mantenla suavemente sobre la zona durante unos instantes para que la suciedad se ablande. Después podrás retirarla con mucha menos fricción.

Esto es especialmente útil al levantarse, cuando algunos gatos tienen las secreciones más secas alrededor de los párpados.

Evita que se frote el ojo

Un ojo irritado pica o molesta, y el gato puede intentar aliviar esa sensación rascándose con una pata o frotando la cara contra muebles y otras superficies.

El problema es que puede empeorar la irritación e incluso lesionarse la córnea.

Si se frota de manera insistente, consulta con el veterinario. Dependiendo del problema, puede ser necesario utilizar temporalmente un collar protector para impedir que se haga daño.

Lo que no debes utilizar para tratar una conjuntivitis felina

Aquí es donde podemos meternos en problemas intentando ayudar.

Que algo resulte inocuo para nosotros no significa que sea adecuado para los ojos de un gato. Tampoco deberíamos recuperar unas gotas que sobraron de otra ocasión porque «la otra vez tenía el ojo parecido».

Parecido no significa igual.

No uses colirios humanos por tu cuenta

No pongas en el ojo del gato colirios destinados a personas salvo que un veterinario haya indicado expresamente ese producto.

Los problemas oculares requieren saber qué está ocurriendo antes de medicar. Especialmente preocupantes son determinados colirios que contienen corticoides, ya que pueden estar contraindicados ante ciertas lesiones de la córnea y empeorar el problema.

Así que nada de abrir el cajón del baño y probar suerte.

No reutilices antibióticos de otro tratamiento

Aunque tu gato haya tenido conjuntivitis anteriormente, eso no significa que el episodio actual tenga la misma causa.

Utilizar un antibiótico sin indicación veterinaria puede ser innecesario o inadecuado. Además, un envase abierto desde hace tiempo puede no encontrarse en condiciones apropiadas para volver a utilizarse.

Si el veterinario considera necesario un antibiótico oftálmico, indicará cuál utilizar y durante cuánto tiempo.

Evita los remedios caseros

Manzanilla, infusiones y otras soluciones caseras siguen apareciendo con frecuencia cuando se buscan remedios para limpiar los ojos.

No son una buena alternativa a un producto estéril formulado para este uso. Los ojos son extremadamente delicados y no necesitamos añadir nuevas sustancias a una zona que ya está irritada.

Para limpiar secreciones, mejor algo tan poco emocionante como el suero fisiológico estéril.

¿Cómo saber si mi gato tiene conjuntivitis?

El enrojecimiento es una de las señales más conocidas, pero no es la única.

Puedes notar que produce más lágrimas, aparecen legañas o secreciones, los párpados están inflamados o el gato parpadea con frecuencia. También puede mantener el ojo más cerrado que el otro debido a las molestias.

El aspecto de la secreción puede variar. En algunos casos es más acuosa y en otros se vuelve espesa.

Sin embargo, estos síntomas no sirven para diagnosticar en casa la causa. Diferentes enfermedades oculares pueden parecerse bastante cuando las observamos desde fuera.

En ocasiones, un ojo medio cerrado puede deberse a una úlcera corneal u otro problema ocular más grave y no a una conjuntivitis. Por eso nunca conviene asumir el diagnóstico únicamente por el aspecto del ojo.

¿Cuándo hay que llevar al gato al veterinario?

Los problemas oculares no son precisamente buenos candidatos para aquello de «voy a esperar unos cuantos días a ver qué pasa».

Conviene solicitar atención veterinaria si tu gato mantiene un ojo cerrado, muestra dolor evidente, se frota insistentemente, presenta secreción abundante o los síntomas no mejoran. También merece especial atención cualquier cambio en el aspecto del propio ojo.

Si observas una zona blanquecina o azulada en la córnea, una lesión visible, sangrado, un traumatismo o un cambio repentino importante, necesita valoración veterinaria con rapidez.

También deberías consultar si la conjuntivitis aparece acompañada de otros síntomas como estornudos, secreción nasal, fiebre aparente, apatía o pérdida de apetito.

Un ojo aparentemente «solo un poco rojo» puede esconder un problema diferente a una conjuntivitis sencilla, y algunas enfermedades oculares pueden empeorar rápidamente.

¿Por qué el veterinario necesita revisar el ojo?

Porque mirar el color de las legañas no basta para saber qué ocurre.

Durante la exploración puede valorar los párpados, la conjuntiva, la córnea y otras estructuras oculares. Según lo que encuentre, puede realizar pruebas adicionales, por ejemplo para comprobar si existe una lesión en la superficie de la córnea.

Esto es importante porque el tratamiento cambia dependiendo de la causa.

Una infección bacteriana, una úlcera corneal y una irritación pueden producir síntomas que al propietario le parezcan similares, pero no deberían tratarse de la misma manera.

¿Cómo ponerle las gotas a un gato sin acabar los dos enfadados?

Si el veterinario prescribe un colirio o una pomada oftálmica, empieza la parte divertida: convencer al gato de que permitirte acercar un pequeño bote a su ojo es una idea estupenda.

Busca un momento tranquilo y prepara el medicamento antes de sujetarlo. Si es posible, colócalo en una posición cómoda y estable. En gatos que se mueven mucho puede ayudar envolver suavemente el cuerpo con una toalla, dejando únicamente la cabeza fuera.

Sujeta la cabeza con delicadeza, abre el párpado lo necesario y administra la cantidad indicada por el veterinario sin tocar el ojo con la punta del envase.

Después, premio y libertad.

Si tienes que administrar más de un medicamento ocular, pregunta al veterinario cuánto tiempo debes dejar entre uno y otro y en qué orden aplicarlos.

¿Puede contagiarse la conjuntivitis entre gatos?

Depende de la causa.

Algunas conjuntivitis están relacionadas con agentes infecciosos que pueden transmitirse entre gatos, mientras que otras no son contagiosas en absoluto.

Si convives con varios gatos y uno comienza con síntomas oculares acompañados de estornudos u otros signos respiratorios, merece la pena extremar la higiene y consultar al veterinario.

Lávate las manos después de manipular secreciones y evita compartir gasas o materiales utilizados para limpiar los ojos.

No hace falta declarar inmediatamente el estado de emergencia en casa, pero sí actuar con un poco de sentido común hasta conocer la causa.

¿Cuánto tarda en curarse una conjuntivitis en gatos?

No existe un número de días válido para todos los casos.

La duración depende de la causa, de la gravedad y de la respuesta al tratamiento. Algunas conjuntivitis evolucionan rápidamente de forma favorable, mientras que otras pueden durar más tiempo o reaparecer.

Lo importante es seguir el tratamiento durante el periodo indicado aunque el ojo parezca estar mucho mejor.

Interrumpir una medicación antes de tiempo porque «ya lo veo bien» no es una buena idea. Si el veterinario ha establecido una pauta, hay que respetarla y consultar si el gato no evoluciona como estaba previsto.

¿Puedo limpiar el ojo de mi gato con suero fisiológico todos los días?

Sí, el suero fisiológico estéril es el producto más recomendable para retirar legañas o secreciones superficiales mientras el veterinario valora al animal o durante el tratamiento que haya prescrito.

Sin embargo, limpiar el ojo no sustituye el tratamiento cuando existe una infección, una úlcera o cualquier otra enfermedad ocular.

Entonces, ¿se puede tratar la conjuntivitis de un gato en casa?

Podemos realizar cuidados en casa para un gato con conjuntivitis, pero no deberíamos confundirlos con diagnosticar y medicar por nuestra cuenta.

Mantener las secreciones limpias con suero fisiológico estéril, impedir que el gato se lesione al rascarse y administrar correctamente los medicamentos prescritos son cuidados domésticos muy útiles.

Elegir un colirio, decidir que necesita antibiótico o probar un remedio casero ya es otra historia.

Los gatos tienen una habilidad extraordinaria para hacer que cualquier procedimiento de diez segundos parezca una negociación diplomática de cuarenta minutos, pero con los ojos no merece la pena improvisar. Si algo no tiene buen aspecto, duele o no mejora, una revisión veterinaria es la opción más segura.

Porque limpiar una legaña podemos hacerlo perfectamente en casa. Averiguar qué está provocándola es trabajo del veterinario.

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